Conclusión

En tu vida habrá cosas y hechos que dependerán de ti y otros que no.

Querrás hacer, vivir, probar. En tu apertura a la vida es normal que quieras conocer todo lo desconocido y a veces quizá lo que no es recomendable o que está prohibido. Recuerda el principio de acción-reacción, es decir, que cada acto tiene sus consecuencias. Valora primero qué consecuencias puedes afrontar y después toma tus decisiones. Porque eres tú quien debe decidir qué hacer y qué no. Actúa lo mejor posible en lo que dependa de ti y acepta con tranquilidad lo que no dependa de ti.

Trata a los demás con justicia y respeto, cómo te gustaría que te trataran a ti.

Practica el comportamiento adecuado una y otra vez, hasta que ya sea tu forma normal de comportarte.

Y cada noche antes de acostarse analiza lo que has hecho bien y lo que has hecho menos bien y que puedes hacer mejor en otra ocasión.

Por último, te diré que las personas deben tener un objetivo en la vida.

Para algunos, el dinero es lo más importante. Hay muchas personas ricas muy desgraciadas y no conocen la felicidad. La riqueza no justifica que pueda ser feliz.

Otros quieren ser felices y buscan la felicidad, pero no la encuentran. ¿Sabes por qué?

Porque la felicidad como felicidad en sí misma no existe.

Recorremos el camino de la vida entre las flores (lo bueno que nos pasan) y las piedras (los problemas que tenemos), e intentar vivir lo bueno y no tropezar con lo malo nos permite disfrutar de pequeños momentos de felicidad. Éste es el verdadero camino que debemos tomar, pero no todo el mundo sabe cómo hacerlo.

Acepta el compromiso de vivir tus ideales. Y no dejes a un lado tus propósitos.

Y para acabar, un texto del poeta Maragall

"Pocos meses antes de morir a finales de 1911, con 51 años, Joan Maragall publicó uno de sus muchos artículos en castellano en el Diario de Barcelona con el título Elogio de vivir. El texto, que exalta el papel del vitalismo filosófico, de la voluntad y del individuo dominador de la propia existencia, puede servir de fuerza."

ELOGIO DEL VIVIR
Ama tu oficio,
tu vocación,
tu estrella,
aquello para lo que sirves,
aquello en lo que realmente
eres uno entre los hombres,
esfuérzate en tu quehacer
como si de cada detalle que piensas,
de cada palabra que dices,
de cada pieza que pones,
de cada martillazo que das,
dependiera la salvación de la humanidad.
Porque depende, créeme.
Si olvidándote de ti mismo
haces todo lo que puedes en tu trabajo,
haces más que un emperador que rige
automáticamente sus estados;
haces más que quien inventa teorías universales
sólo para satisfacer su vanidad,
haces más que el político, que el agitador,
que el que gobierna.
Puedes desdeñar todo esto
y el abono del mundo.
El mundo se abonaría bien solo,
sólo que cada uno
hiciera su deber con amor,
en su casa.
Joan Maragall (1860-1911)

Buen viaje en esta maravillosa aventura de vivir la vida.